La dictadura del niño que no quiere
La versión más absurda del “todos iguales” llega cuando un niño dice que algo no le gusta y, automáticamente, se prohíbe para todos.
Un blog escrito desde la ruina
La versión más absurda del “todos iguales” llega cuando un niño dice que algo no le gusta y, automáticamente, se prohíbe para todos.
Pocas cosas son más ridículas que el momento en que un coche se para y tú, como peatón, te ves obligado a convertirte en velocista olímpico sin haberlo pedido.
Hay una especie de moda moderna que me tiene bastante hasta los cojones: la gente que demoniza la rutina. Que si es aburrida, que si te apaga, que si te…
La idea sobre el papel no podía ser más potente: meterte en el mundo de los ultras, en sus códigos, su identidad y todo ese caldo de cultivo que mezcla…
Entrevías es, sin ninguna duda, la mejor serie española de este género que he visto hasta ahora: cruda, directa y con más mala leche que muchas producciones que van de…