La tauromaquia no necesita tu perdón
La tauromaquia no busca caer bien ni pedir perdón. Es tensión, riesgo, tradición y verdad en un mundo cada vez más lleno de postureo moral y emociones de plástico.
Un blog escrito desde la ruina
La tauromaquia no busca caer bien ni pedir perdón. Es tensión, riesgo, tradición y verdad en un mundo cada vez más lleno de postureo moral y emociones de plástico.
Hay gente que en cuanto se presenta voluntaria a presidente de la comunidad deja de ser un vecino normal y empieza a comportarse como un auténtico gilipollas.
Vacaciones eran ocho personas en un apartamento para cuatro y un Renault 21 cargado hasta arriba de maletas.
Llevar niños pequeños a Disneyland Paris es pagar una fortuna para hacer colas eternas, empujar un carrito infernal y escuchar lloros cada veinte minutos.
Antes bastaba un Papá Noel sudando en un centro comercial y un bocadillo de calamares para tener unas Navidades mágicas.