Piscinas comunitarias
En una comunidad de vecinos nada puede ser normal. Absolutamente nada.
Un blog escrito desde la ruina
En una comunidad de vecinos nada puede ser normal. Absolutamente nada.
Hay gente que en cuanto se presenta voluntaria a presidente de la comunidad deja de ser un vecino normal y empieza a comportarse como un auténtico gilipollas.
Hay una batalla silenciosa que libra toda la humanidad sin excepción. Una lucha ancestral. Una guerra nocturna. La desesperada búsqueda del lado fresco de la almohada.
Pocas cosas son más ridículas que el momento en que un coche se para y tú, como peatón, te ves obligado a convertirte en velocista olímpico sin haberlo pedido.