“Qué suerte tienes”: la frase favorita de la gente que no vio ni una puta hora del proceso
La gente ve el resultado final y lo llama “suerte”, pero casi nunca vio los años de esfuerzo, ansiedad, dudas y curro silencioso que había detrás.
Un blog escrito desde la ruina
La gente ve el resultado final y lo llama “suerte”, pero casi nunca vio los años de esfuerzo, ansiedad, dudas y curro silencioso que había detrás.
Los niños no necesitan vivir a base de nuggets radiactivos y patatas fritas cada vez que pisan un restaurante.
Las comuniones han dejado de ser celebraciones familiares para convertirse en bodas absurdamente caras.
Un ratón nocturno que compra dientes infantiles a cambio de monedas ahora suena menos adorable y más como una mafia dental en miniatura.
Pasamos más tiempo calculando la “hora perfecta” para despertarnos que durmiendo de verdad. La nueva moda.