Ceuta y Melilla no son la puerta giratoria de Europa
Ceuta y Melilla no pueden ser una puta puerta giratoria. Porque una frontera que nadie hace respetar deja de ser una frontera.
Un blog escrito desde la ruina
Ceuta y Melilla no pueden ser una puta puerta giratoria. Porque una frontera que nadie hace respetar deja de ser una frontera.
Después de días de expertos, gafitas, alarmas y fotos de mierda, la Luna siguió su camino y aquí no ha pasado nada.
Hemos cambiado la cercanía por el móvil y el “buenos días” por mirar al suelo. Igual el problema no es la ciudad… sino en lo que nos estamos convirtiendo.
La moda del pantalón corto con calcetines hasta las rodillas ha llegado para recordarnos que cada generación necesita su propio crimen estético.
En una comunidad de vecinos nada puede ser normal. Absolutamente nada.