Las vacaciones de antes
Vacaciones eran ocho personas en un apartamento para cuatro y un Renault 21 cargado hasta arriba de maletas.
Un blog escrito desde la ruina
Vacaciones eran ocho personas en un apartamento para cuatro y un Renault 21 cargado hasta arriba de maletas.
Llevar niños pequeños a Disneyland Paris es pagar una fortuna para hacer colas eternas, empujar un carrito infernal y escuchar lloros cada veinte minutos.
Antes bastaba un Papá Noel sudando en un centro comercial y un bocadillo de calamares para tener unas Navidades mágicas.
La gente ve el resultado final y lo llama “suerte”, pero casi nunca vio los años de esfuerzo, ansiedad, dudas y curro silencioso que había detrás.
Los niños no necesitan vivir a base de nuggets radiactivos y patatas fritas cada vez que pisan un restaurante.