Mi primer ordenador
Mi primer ordenador no fue una puerta al futuro. Fue una hostia tecnológica con cables. Un trasto beige, pesado como un muerto mal enterrado, que hacía más ruido al arrancar…
Un blog escrito desde el cansancio mental
Mi primer ordenador no fue una puerta al futuro. Fue una hostia tecnológica con cables. Un trasto beige, pesado como un muerto mal enterrado, que hacía más ruido al arrancar…
No falla, joder. Pones una peli o una serie americana y ahí están otra vez: el brócoli y sus colegas las verduras, ocupando la mesa como si fueran los putos…