Las consolas arcade retro
Hubo una época en la que jugar no era tumbarte en el sofá con mando inalámbrico y una bolsa de patatas.
Un blog escrito desde la ruina
Hubo una época en la que jugar no era tumbarte en el sofá con mando inalámbrico y una bolsa de patatas.
Llegas a un pueblo y en cinco minutos te das cuenta de una cosa: aquí no puedes ir tranquilo por la calle.
La versión más absurda del “todos iguales” llega cuando un niño dice que algo no le gusta y, automáticamente, se prohíbe para todos.
Pocas cosas son más ridículas que el momento en que un coche se para y tú, como peatón, te ves obligado a convertirte en velocista olímpico sin haberlo pedido.
Hay una especie de moda moderna que me tiene bastante hasta los cojones: la gente que demoniza la rutina. Que si es aburrida, que si te apaga, que si te…