El puto sprint del peatón
Pocas cosas son más ridículas que el momento en que un coche se para y tú, como peatón, te ves obligado a convertirte en velocista olímpico sin haberlo pedido.
Un blog escrito desde el cansancio mental
Pocas cosas son más ridículas que el momento en que un coche se para y tú, como peatón, te ves obligado a convertirte en velocista olímpico sin haberlo pedido.
No falla, joder. Pones una peli o una serie americana y ahí están otra vez: el brócoli y sus colegas las verduras, ocupando la mesa como si fueran los putos…
Hay vídeos políticos que nacen con ínfulas de sermón y acaban convertidos en material de autopsia pública. El de Irene Montero entra directo en esa categoría. Mensaje serio, tono de…